La innovación es la base de nuestro éxito. Ni más ni menos que en 1922 comenzamos a desarrollar nuestras herramientas manuales acopladas a motores eléctricos estacionarios a través de un eje flexible. En 1954 lanzamos al mercado las primeras amoladoras angulares DL 9, de alto número de revoluciones, inventando así el concepto de “flexeado”.